Procesamiento de materias primas

La aplicación de tecnología al procesamiento de materias primas para la elaboración de alimentos balanceados permiten mejorar el valor nutricional de las dietas, pudiendo aumentar la digestibilidad de los nutrientes mediante diversos procedimientos: éstos pueden ser en seco, como el descascarado y la molienda; con aplicación de calor (secado y tostado) o aplicación de calor y humedad, como es el caso del peletizado, cocción, extrusión y expansión.

Uno de los propósitos principales del procesamiento es reducir los factores anti nutricionales que afectan la utilización de nutrientes y el posterior desempeño de los animales, mejorar la utilización del almidón y al mismo tiempo evitar la destrucción de componentes dietéticos necesarios; como sucede ante un exceso de calor y humedad que puede causar la destrucción de varios nutrientes, especialmente aminoácidos (NRC, 2012).

La molienda es el método más común de procesamiento de los cereales utilizado por el productor, consiste en pasar el cereal por un molino (de martillo o rodillo), logrando el fraccionamiento físico de los granos. Este procesamiento aumenta el área de superficie para una mayor exposición a las enzimas digestivas. Healthy, y col. (1994) sugieren un tamaño de partícula de 700 µm como óptimo, considerando el costo de energía de molienda, el desempeño de crecimiento, incidencias de ulceras gástricas y la digestibilidad de los nutrientes. Esta reducción en el tamaño de partícula no influiría en la ganancia diaria de peso, pero sí en la eficiencia alimenticia (C.A.). Por cada 100 µm de reducción de tamaño de partícula en la molienda de maíz, se produciría una mejora del 1,2 % en la eficiencia alimenticia (C.A.) (William, 2008) y un incremento aparente en la digestibilidad de la energía de 0,86 %, equivalente a 30 Kcal de E.D. (Hancock and Behnke, 2001).

Las materias primas incluidas en mayor porcentaje en los alimentos balanceados son los cereales, y el almidón es el componente más importante dentro de los granos, por lo cual es necesario considerar los cambios de estructura que sufre éste debido a los procesos aplicados en la elaboración.

La extrusión consiste en la aplicación de calor, presión y o vapor a un ingrediente o alimento balanceado. Este procesamiento aumenta la digestibilidad de la materia seca en los cerdos, favorece también la digestibilidad de aminoácidos atribuido a la degradación de inhibidores de proteasa, y mejora la utilización del almidón mediante la gelatinización. Para gelatinizar el almidón es necesaria la presencia de factores como humedad y calor, los cuales producen una expansión del granulo de almidón como consecuencia de la absorción de agua. En el caso del maíz la gelatinización ocurre entre los 62-72 °C.

La proteína de las leguminosas necesita un procesamiento térmico para mejorar su digestibilidad en el mono gástrico (). En nuestro país las principales fuentes de proteína en los alimentos balanceados para cerdos son las harinas de soja; un tratamiento térmico adecuado durante el procesamiento para obtención de éstas, facilita la destrucción de factores antinutricionales sensibles a la temperatura. Las temperaturas bajas y las muy elevadas, tienen efectos perjudiciales sobre la calidad de estas materias primas. Las sojas que no han sido cocidas suficientemente pueden presentar niveles altos de inhibidores nutricionales, como lo es el factor inhibidor de la tripsina, el cual afectará el crecimiento de los cerdos. El calentamiento excesivo también afectará el buen desempeño de los animales, en este caso debido a una disminución en la absorción de aminoácidos.

El alimento balanceado luego de su mezclado, puede ser sometido a la acción del vapor de agua logrando la hidratación del mismo, la masa resultante pasa mediante presión por una matriz que lo moldea en forma de cilindros, este proceso es conocido como Peletización o Granulado. La Peletización aplicada al alimento balanceado es muy utilizada en dietas para lechones. Los cambios físico-químicos que se producen favorecen la digestibilidad de los nutrientes (gelatinización del almidón), aumento de la densidad, mejora la palatabilidad, disminuye la presencia de patógenos, polvo y desperdicio de alimento. Las mejoras se observan en un aumento de la ganancia diaria de peso y la eficiencia alimenticia, llegando a ser aproximadamente de un 6 %. (Hancock y Behnke, 2001).

Los procesamientos térmicos, deben ser a temperaturas tales que no produzcan daños que terminen reduciendo el valor nutritivo de los alimentos. Un exceso de temperatura puede reducir la concentración y digestibilidad de los aminoácidos, principalmente la lisina, en los ingredientes del alimento balanceado (Boucher, et al, 2009), como así también causar pérdidas de vitaminas. La disminución de la digestibilidad de la Lisina y del resto de aminoácidos se produce por formación de productos de reacciones ocasionadas por altas temperaturas y humedad durante el proceso (Reacción de Maillard), las cuales interfieren con la absorción de los aminoácidos. Cuando los ingredientes están dañados térmicamente la concentración de lisina se reduce, mientras que el contenido de Proteína Bruta se mantiene relativamente constante (Stein y Shurson 2009).

En conclusión, la correcta utilización de las tecnologías disponibles para la elaboración de alimentos balanceados, ya sea en forma seca o mediante humedad y calor, aumenta el valor nutritivo de éstos, permitiendo mejorar los desempeños de nuestros animales en busca de una mayor eficiencia de producción.


M.V. Marcelo Pooli
Dpto. Técnico Bioter S.A.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

    Committee on Nutrient Requirements of Swine. Nutrient Requirements of Swine. Washington D.C. 2012.
    M. Gorrachategui Garcia. Efecto del Tratamiento de las Materias Primas sobre su Valor Nutricional. XXVI Curso de Especialización FEDNA. Madrid. 2010.
    Nick, Dale. Solubilidad de la Proteína: Indicador del Procesado de la Harina de Soja. Avicultura Profesional, 5: 122, 1988. Universidad Autónoma de Barcelona.
    MF-2298. Kansas State University Agricultural Experiment Station and Cooperative Extension Service. 2007
    Wiseman, J. El Procesado de Cereales en Dietas de Monogástricos. IX Curso de Especialización FEDNA. Barcelona. 1993.
    Almeida, Ferdinando; Rojas, Oscar; Hans, H. Stein. Efecto del Procesado Térmico sobre el Valor Nutritivo de los Ingredientes alimenticios. XXVIII Curso de Especialización FEDNA. Madrid. 2012.

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